La aventura del tesoro de los Quimbayas.
por Jaime Lopera
Con base en el libro de Pablo Gamboa Hinestrosa
En el Museo de América, en Madrid, existe hace mas de
cien años el famoso tesoro de los Quimbayas que salió
del país como parte de las exhibiciones que se hicieron
para celebrar el IV Centenario del Descubrimiento de América.
El patrimonio cultural fue entregado el 4 de mayo de 1893 por
la oficina diplomática en Madrid a la Reina Regente, con
carta oficial firmada por el ministro de Relaciones Exteriores
Marco Fidel Suárez (quien fuera Presidente unos años
después).
El tesoro –cerca de 200 piezas de orfebrería prehispánica
colombiana—fue el producto de los saqueos arqueológicos
que hicieron los guaqueros del Quindío en 1890, concretamente
en una excavación denominada La Soledad, ubicada para unos
en el municipio de Quimbaya, y para otros cerca de Filandia. En
1892 el gobierno republicano de entonces logró adquirir,
en un solo lote, las diversas colecciones privadas de oro y cerámica
que habían tomado diferentes rumbos en manos de negociantes
y coleccionistas.
Carlos Holguín, Presidente encargado de Colombia (1886-1892),
compró con fondos públicos el lotede mejor calidad
de las piezas quindianas con el objeto de exhibirlas en Madrid
durante la conmemoración del Centenario. Luego, mediante
una comunicación de su mandato, regaló el tesoro
al gobierno español, específicamente a la esposa
del rey Alfonso XII, la Reina Regente Maria Cristina, “como
testimonio de agradecimiento” por su ayuda en un pleito
limítrofe con nuestro vecinos venezolanos. Desde aquel
tiempo este valioso lote tomó el nombre de “Tesoro
de los Quimbayas” como un evidencia del esplendor de las
culturas indígenas en América.
El tesoro tiene además un significado simbólico:
en 1886 Colombia fue la ultima nación de América
que rehizo sus relaciones diplomáticas con España,
después de las guerras de Independencia. Se sentía
la necesidad de un acercamiento fraterno con la Corona española
y , al parecer, el gesto del Presidente Holguín al entregar
el Tesoro –-a manera de liberalidad— pudiera consolidar
dichas amistades.
La Regente Maria Cristina de Habsburgo (con quien Holguín
se había conocido muy familiarmente, cuando éste
había sido el primer embajador de Colombia en la Península)
se comportaba a la sazón como mediadora en un pleito de
límites con Venezuela que finalmente, con su concurso,
ganó nuestro país. Tales coincidencias (el acercamiento
diplomático, mas el arbitraje y la amistad personal de
Holguín), concurrieron al hecho de la dádiva de
Colombia al gobierno de España que hoy se está reclamando
para su repatriación.
Gamboa Hinestrosa, Pablo. El
Tesoro de los Quimbayas. Bogotá:
Editorial Planeta, 2002.